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02 abril 2008

Rec

- ¿Te das cuenta de la genialidad que se pierde en el mundo?

- ¿Qué?

- Quiero decir... todos tenemos grandes ideas, grandes pensamientos, creatividad, imaginación, se nos ocurren frases graciosas o profundas, o bonitas melodias, o yo que sé, posibles negocios que nos saquen de pobres, y sin embargo, casi siempre, eso se pierde, desaparece, es decir, el pensamiento pasa y te entretiene un rato y luego ocurre cualquier cosa y ¡plaf! desapareció, para siempre, y ya no eres capaz de volver a recordarlo.

- Bueno, pero para eso no tienes más que apuntarlo.

- Claro, y por eso existe la creatividad y la genialidad, porque hay cosas que se apuntan y se recuerdan.

- Me parece que eso es simplificar mucho las cosas, crear algo o una buena idea implica mucho más que apuntarlo.

- Bueno vale, a veces sí, es decir, no es solo eso, pero sin embargo, sí es algo importante en la gestación de algo, es algo básico, de lo que partir, y muchas veces se pierde ¿no?

- Supongo...

- Sería increíble que todo lo que pasa dentro de nosotros quedase grabado y pudiésemos recordarlo exactamente igual siempre que quisiésemos, cada pensamiento, cada sensación... así no se perdería nada.

- Y vivir cada noche los mejores momentos de tu vida...

- Bueno, eso es peligroso, acabariamos estancados ¿no? Una vez que hayas reunido algunos buenos recuerdos, los recordarías una y otra vez y ya está, no habría futuro... no nos interesaría.

- No lo creo, somos ambiciosos por naturaleza, siempre buscamos más y nos quejamos de lo que tenemos, nos aburrirían nuestros buenos momentos, lo bueno se valora cuando se prueba en pequeñas cucharadas o cuando se pierde. Yo creo que nunca dejaríamos de buscar más momentos de felicidad, o de bienestar con nosotros mismos, sin más.

- No deja de ser quizá una conversación excesivamente hipotética.

- Empezaste tú.

- Siempre acabas liándome con mis propias divagaciones.

- Es divertido

- Y marea.

- Bueno, entonces espero que hayas grabado muy bien esto, y lo rememores cuando necesites algo de mareo.

16 marzo 2008

Una palmadita en la espalda

- Deben cambiar, tienen siempre más interés en demostrar que no son la peor opción política en lugar de demostrar que son la mejor. Y aunque pueda parecer lo mismo no lo es, da mucha rabia votar contra alguien en lugar de por alguien. Y no, no quiero que me digas que soy otra víctima del voto útil y todas esas cosas, es muy fácil decir que el voto útil es una gilipollez y no sirve de nada y sólo hace crecer el bipartidismo ahora que se saben los resultados y que se piensa "igual no hubiese pasado nada si no hubiese votado así". Tal y como estan las cosas, nadie merece mi voto.

- Yo sí merezco tu voto.

- No por favor, nada de campaña, nada de "yo no te voy a decepcionar" y cosas así, los políticos siempre decepcionan, es inevitable que lo hagan, se dedican a prometer y prometer cosas que no pueden cumplir, la decepción viene incluída en el paquete, al final se trata de buscar a la persona más integra, o al partido que más vaya a acercarse a lo que tú buscas. Pero esto es una conversación entre dos personas, no quiero nada de campaña, no quiero que dejes de ser una persona, no quiero ver que eres una política.

- Bueno, tienes razón, la situación política actual en españa provoca asco y apatía, es una panorama en el cual dos señores se dedican a tirarse los trastos a la cabeza. Mientras unos se dedican a hacer todo el ruido que puedan para simular el apocalipsis, los otros sólo se escudan en lo mal que lo hacían los anteriores. Poco avance. Por eso me fui, supongo, buscaba dar una alterativa, son muchos los cuidadanos que no estan representados con los partidos que existen, o eres de PP y PSOE, o eres nacionalista, o comunista, pero no hay más, la izquierda crítica pierde fuerzas porque la derecha critica más de la cuenta.

- Más que asco es repulsión, somos conscientes de que nos engañan o lo intentan, pero a la vez lo único que puedes hacer es asquearte y acabar pasando de todo. ¿Sabes? Hay una cosa que me llama mucho la atención. Todos los partidos se afanan en hacernos creer que estan más a la izquierda de lo que lo estan en realidad, como si hubiese que darnos una panacea, un engaño inocente, para luego hacer políticas más a la derecha siempre.

- Bueno, pero es que no es tan sencillo como decir: "somos un partido de izquierdas y vamos a hacer una política de izquierdas", es decir, evidentemente un partido de izquierdas hará una política de izquierdas lo más marcada posible, pero son muchas cosas la que entran en juego, el pueblo generalmente prefiere escuchar la palabra "de izquierdas" porque le tranquiliza, pero aquellos que tienen dinero y poder les gusta más la palabra la derecha, porque para ellos supone más dinero y más poder, y por mucho que pese, ese dinero y ese poder que tienen influye y hay que tenerlo en cuenta. También entran en juego el resto de paises, la unión europea, la presion de estados unidos... al final todo tiende a la derecha y hay que saber equilibrar.

- Creo que me reafirmo, la política da asco.

- Bueno, entiendo tu desencanto, la verdad.

- Pero fijate, a pesar de mi desencanto soy capaz de soñar que me cruzo contigo y hablamos de política, que no me preguntes porqué, nunca te seguí mucho, nunca tuve mucho interés por el nuevo partido ese que has fundado ahora

- Union, progreso y democracia

- Sí, ese. Bueno, que en mi vida, sinceramente no tienes mucha trascendencia para mí por no decir ninguna, y sin embargo, aquí estas, en mi sueño, diciendome que tú sí merecías mi voto.

- ¿Soy un sueño? ¿Qué te hace pensar eso?

- Lo sé, sin más, a veces me pasa. Mira, ¿ves esta camiseta de los Rolling? Me la regaló Mick Jagger, y mira, ¿ves este harmonica? Me la regaló Little Richard.

- Pero Little Richard no tocaba el harmonica, ¿verdad?

- Creo que no, pero ¿qué mas da eso? Nunca fui fan ni de los Rolling ni de Little Richard, y sin embargo, en gran parte de mis sueños aquí estoy, con la camiseta de los rolling puesta y el harmonica de Little Richard en el bolsillo, y sólo puedo llevarlas cuando en mi sueño deciden aparecer. ¿Y sabes lo más curioso? No recuerdo nada de mi conversación con Mick Jagger, ni con Little Richard, sólo tengo aquí esto, este recuerdo en mi mundo paralelo.

- Supongo entonces que si soy un sueño no soy más que una extensión de tus pensamientos.

- Está claro, pero bueno, parece que tenías que ser tú la que me diese una palmadita en la espalda por mi desencanto general.

- Entonces creo que ya puedo irme.

- Supongo que si.

(Se va)

- Espera, ¡no me dejaste ningún recuerdo!

07 febrero 2008

Más

- ¿Por qué te empeñas? No sé que ves o que imaginas, no entiendo la imagen que imagen te has creado. ¿Por qué te gusto? o mejor dicho, ¿por qué te empeñas en pensar que te gusto?

- No sé nada de ti, no conozco tus cualidades ni tus virtudes, no sé si prefieres el color rojo o el azul, no sé si eres supersticiosa, o si te gusta el chocolate. Y me da igual. En este tiempo que ha pasado, y que hemos compartido, he sentido tu eternidad, la que tendrás en mí, discurran por los avatares que discurran nuestras vidas, para mí esta noche mirándote a los ojos, compartiendo reflexiones sobre el universo y temas abstractos, y a la vez hablando de experiencias concretas y sencillas. Este tiempo que nos hemos conocido sin conocernos... para mí ya queda, ineludiblemente en una posición prioritaria en mi recuerdo, pase lo que pase luego, y eso, es más que sentirse atraído por alguien.

24 octubre 2007

Hazlo

- Hazlo.

- No es tan sencillo.

- Sí, lo es. Quieres hacerlo, ¿no? Pues hazlo.

- No, no lo es. Las decisiones no pueden tomarse así como así, hay cosas a nuestro alrededor, gente, a veces mucha a veces poca, pero hay gente que se ve afectada por nuestros cambios y decisiones. Las personas son órbitas y todos giramos en torno a otros y a su vez los hay que giran en torno a nosotros, formamos una red de conexiones lo suficientemente sólida para que un cambio, una muerte, o lo que sea, no la desestabilice, pero esos cambios si afectan a la gente enlazada directamente.

- Todos nuestros egos bailan al armónico son de una melodía conjunta. ¡Qué bonito todo!

- No te pitorrees.

- ¡No lo hago! Si me parece interesantísimo que seamos una tela de araña, ¡es fantástico! Y dios supongo que es la araña.

- Vete a tomar por culo.

- ¿Qué es lo que te asusta tanto?

- Joder, equivocarme, desestabilizarlo todo, porque aunque al universo le de igual a mí si me importa, porque no quiero afectar negativamente a los que me rodean.

- ¿Cómo crees que los afectarías?

- No se, decepcionándoles, supongo. ¿Nunca has sentido miedo a decepcionar a alguien?

- ¿Por qué habrías de decepcionarles si es lo que tú quieres hacer?

- Porque tal vez no es lo que debería hacer, porque tal vez no es lo que se espera que haga.

- Eso es una gilipollez.

- Lo será para ti.

- No, mira, la decepción es un sentimiento derivado de la confusión, de una confusión de juicios y pretensiones. Cada uno, hace siempre lo que quiere, dentro de unos límites de legalidad y corrección y lo que tú quieras, pero uno siempre hace lo que quiere, ya sea buscándose coartadas o yendo de frente.

- Así que un albañil trabaja de sol a sol porque quiere.

- Los habrá que sí, y los demás trabajan porque quieren sobrevivir. Todo lo que hacemos, aunque no nos apetezca hacerlo o resulte desagradable es porque nos reporta un beneficio, porque es necesario.

- Tal vez yo lo que necesito es no hacerlo.

- No, porque no es lo que quieres. Todos nuestros actos son egoístas.

- Tú siempre tan positivo con respecto al ser humano…

- Todos, desde el primero al último. Si trabajas para mantener a tu familia es porque los necesitas, porque tú necesitas que estén a tu lado, sanos y vivos, o en último caso porque es vital para tu felicidad que ellos estén bien, piensa en lo que has dicho antes de la tela de araña.

- Justamente por eso no quiero hacerlo, quiero que ellos estén bien.

- Muy altruista por tu parte, pero eso no es más que desviarse. Hablo de egoísmo por encima de todo, aquí estas sopesando tu decisión, egoísta, lo que quieres hacer, y por el otro lado piensas que igual no te merece la pena. Y puede ser que a veces no merezca la pena, pero no ahora, y no con esto, estamos hablando de algo serio, de algo que has meditado, y de lo que estas seguro, si las pegas son las pretensiones de los de tu alrededor, no hay pegas. Lo que la gente espera de ti es lo que tú mismo les has hecho esperar, pues nadie te conoce al completo, nadie se conoce al completo, todos nos conocemos parcialmente.

- Será mejor que me expliques eso.

- A ver, todos tenemos cientos de caras, nuestras personalidades no son tan sencillas como para definirlas en unos cuantos adjetivos y patrones de comportamiento, los posibles comportamientos, gustos, y rasgos del carácter que afectan a una persona son infinitos, así como las situaciones que nos azotan y las miles de variables que pueden afectar a nuestro comportamiento en cada momento, y lo más curioso es que una de esas variables que afectan a nuestra personalidad es lo que nos rodea en cada momento, la gente que nos rodea, porque no actuamos igual con nuestro jefe que con nuestro vecino, ni siquiera con dos amigos actuamos igual, con cada persona tienes tus guiños cómplices, pero sobre todo, con cada persona eres de una manera, no, más correctamente, con cada persona decides ser de una manera, te muestras de una manera, esto no quiere decir que mientas, sino que muestras una parte de ti, la que tú quieres, la que se corresponde con el comportamiento que espera esa persona de ti, y eso es inevitable, por eso nunca nadie llegará a conocernos nunca. Y sobre todo, por eso es tan importante cómo, cuando y en que situación conoces a una persona, pues cuando conoces a alguien por primera vez, estáis solos, tu personalidad y la otra persona, y no hay nada previo, por tanto, ahí, canalizas a tu gusto las partes de personalidad que quieres mostrar.

- ¿Quieres decir que sólo cuando conocemos a alguien por primera vez podemos ser realmente nosotros?

- No exactamente. Es cuando más cercanos estamos a mostrarnos tal y como somos. Pero es utópico mostrarnos tal y como somos en unas horas, una noche… ni en una vida podríamos mostrarnos por completo, y conforme conoces a alguien, se van escribiendo las bases de tu relación con esa persona, del patrón de comportamiento.

- Suena todo horriblemente matemático.

- Podría serlo, pero las ecuaciones tendrían santísimas variables que sería imposible resolver nada.

- Todo precioso, pero no acabo de entender que tiene que ver esto con mi problema.

- Pues que lo que la gente espera de ti, lo que podría hacer que se decepcionasen, no son más que conclusiones deducidas de una pequeña parte de ti, la que conocen. Sé fiel a ti mismo, a lo que quieres, y muéstrales otro pedazo de ti, no es que vayas a decepcionarles, es que deben conocerte.

29 junio 2007

Las barreras de la racionalidad

- Oye, ¿alguna vez has compuesto una canción en sueños?
- ¿Cómo?
- Que si alguna vez has escuchado en tus sueños una canción que no existe, que nunca habías oído antes.
- ¿Tú sí?
- Sí, esta noche he soñado una canción increíble. Empezaba con una intensa melodía con guitarras bastante rápida y evocadora, y la cadencia poco a poco se iba calmando, amansando, hasta que entraba en un bucle, hipnotizante, al cual se le iban añadiendo pequeños elementos, instrumentos, sensaciones, y comenzaba a crecer y a crecer, a llenarte el estómago de cómoda impaciencia, como si estuviese subiendo en un montaña rusa esas cuestas que preceden a la caída en picado, y cuando llegaba el momento del apoteosis, todo se precipitaba, como si hubiese llegado a la cima y comenzara la caída libre. Todo era muy rápido. Cuando acaba, me sentía lleno de adrenalina.
- Tranquilízate, no era más que un sueño.
- ¡Qué no era más que un sueño! ¡Era muchísimo más! ¿Es que no lo entiendes? En mi sueño ha sonado una música increíble que no había escuchado nunca, mi mente, mi subconsciente, yo, en definitiva, he creado esa canción.
- ¿Y cómo sabes que no existe?
- Porque no era una canción convencional, no era una canción que haya podido oír en una radio o en un bar y olvidarla. Era una canción que tienes que buscar, ella no te encuentra a ti. Y te aseguro que recuerdo muy bien la música que busco.
- ¿Entonces por qué no la grabas y te haces famoso?
- Porque no la recuerdo, sólo recuerdo las sensaciones, la cadencia, no recuerdo las notas. Sólo recuerdo la forma, el contorno, las texturas, no de qué átomos estaba formada.
- Pues vaya.
- Lo que me intriga de esto es que si yo no conocía esa canción, mi subconsciente la ha concebido entera, para mi sueño, con toda su armonía, con todos sus instrumentos. Es decir, dentro de mí tengo la capacidad para crear algo de esa magnitud, para darle forma, y además lo hago en un momento, sin composición previa, sin probar notas aquí y allá. Toda esa creatividad está dentro de mí y sin embargo ahora mismo soy incapaz de concebirla, ni siquiera de recordarla. ¡Si hasta tenía un videoclip! que era acorde con la música, lleno de formas, definidas al principio y más hipnóticas al final.
- ¿Tu sueño era un videoclip?
- No, no. En mi sueño, yo me ponía a ver el videoclip, con la música. Pero eso no importa, lo que me importa es ¿es el mundo de los sueños un paraíso creativo?, o lo que es lo mismo, ¿el estado de consciencia limita nuestra creatividad?
- Tal vez sólo la tuya.
- Tal vez. La cuestión es que si estoy consciente, usando mi racionalidad, no tengo la misma creatividad que en mis sueños. Tal vez la inteligencia y la racionalidad limitan la creatividad y la imaginación.
- Por supuesto, la inteligencia limita tus concepciones a cosas conocidas y cercanas, mientras que sin ella nuestra mente puede perfectamente navegar en mundos abstractos.
- Exactamente es eso lo que quería decir. Me alegra que me entiendas.

11 octubre 2006

La noche que casi no terminó

- ¿Y si hoy no amanece?
- Entonces esta noche no acabaría nunca y se cumpliría mi deseo.
- ¿Qué deseo?
- El que pedi al apagar las velas.
- ¿Conque era eso? ¿Para qué me lo dices? Ahora no se cumplirá.
- ¿Quién sabe? Pero sería precioso. Dormiríamos la siesta a la luz de la luna.
- Sería un bonito regalo de cumpleaños de parte del Universo.
- No creo que yo le importe mucho.
- Nadie le importa.
- Entonces amanecerá.
- Mejor, así podré violarte con la primera luz del día.
- ¿Te sientes capaz de esperar?
- ¡Claro que sí! No creas que mi deseo por tí es más fuerte que mi voluntad. ¡Serás creído!
- Algo debía sacar de tus continuos abusos de mi cuerpo. En lugar de lamentarme, me sube el autoestima.
- Ya te veo, torturado y maltratado, obligado a follar conmigo cada dos por tres. Se te nota la cara de agobio. No se como puedes soportarlo, pobrecito.
- Es que algunos nacimos para ser mártires. Algunos tendrá que sufrir tu acoso y pasarlo mal para que el universo se equilibre mientras otro disfruta estudiando y aprendiendo matemáticas. La aventura del saber.
- Deberían ponerte un monumento.
- Deberían.
- Pero si quieres yo lo dejo, no quiero que seas un mártir involuntariamente.
- Pues... agradezco tu preocupación, pero el equilibrio del universo es muy importante, me siento capaz de llevar ese peso a mis espaldas.
- Que heróico.
- Soy tu héroe.
- Eres mi esclavo.
- ¿Y qué diferencia hay?
- Que también eres mi esclavo de día, los superhéroes actúan por la noche.
- Yo soy un superhéroe a jornada completa.
- Entonces ya es hora de que trabajes.

Y en ese momento, amaneció.

12 julio 2006

Príncipes y princesas

Hoy he acabado (por segunda vez) La sombra del Hegemón y vengo por supuesto conmocionado. Aviso de que esto pudriera o pudriese ser un Spoiler para aquellos que estén interesados en leer la saga de Bean. De todas formas, tampoco pasa nada por leerselo conociendo esto.

Él le puso un dedo en los labios, suavemente, para hacerla callar.

-No tendré ninguna esposa, Petra. Ni hijos.

-¿Por qué no? Si me dices que has decidido meterte a cura te secuestraré yo misma y te sacaré de este país católico.

-No soy humano, Petra -dijo Bean. Y mi especie muere conmigo.

Ella se rió ante aquel chiste.

Pero cuando él la miró a los ojos, vio que no era un chiste. Fuera lo que fuese lo que quería decir con aquello, realmente pensaba que era cierto. No era humano. Pero ¿cómo podía pensar eso? De todas las personas que Petra conocía, ¿quién era más humano que Bean?

-Volvamos a casa -dijo Bean finalmente-, antes de que venga alguien y nos dispare por intrusos.

-A casa.

Bean sólo entendió a medias.

-Lamento que no sea Armenia.

-No, tampoco considero que Armenia sea mi hogar -dijo ella.- Y, desde luego, la Escuela de Batalla tampoco lo fue, ni Eros. Esta es mi casa. Quiero decir, Ribeirao Preto. Pero también este sitio. Porque... mi familia está aquí, por supuesto, pero...

Y entonces comprendió lo que intentaba decir.

-Es porque tú estás aquí. Porque eres el único que lo ha soportado todo conmigo. Eres el único que sabe de qué estoy hablando. Lo que estoy recordando. Ender. Aquel terrible día con Bonzo. Y el día que me quedé dormida en medio de la batalla en Eros. Y piensas que tú te avergüenzas. -Se echó a reír.- Pero no importa recordar incluso eso contigo, porque lo sabías, y sin embargo viniste a ayudarme.

-Tardé bastante tiempo.

Salieron juntos del cementerio, tomados de la mano porque ninguno de ellos quería sentirse aislado en ese momento.

-Tengo una idea -dijo Petra-.

-¿Cuál?

-Si alguna vez cambias de opinión... ya sabes, respecto a casarte y tener bebés, recuerda mi dirección. Búscame.

Bean guardó silencio durante un largo instante.

-Ah -dijo por fin-. Ahora lo entiendo. He rescatado a la princesa, así que ahora puedo casarme con ella si quiero.

-Ése es el trato.

-Sí, bueno, ya veo que no lo has mencionado hasta que te enteraste de mi voto de celibato.

-Supongo que fue una perversidad por mi parte.

-Además, es una trampa. ¿No se supone que tengo que quedarme también con la mitad del reino?

-Tengo una idea mejor -respondió ella-. Puedes quedártelo todo.

(La sombra del Hegemon, Orson Scott Card)

12 junio 2006

Dominación

—¿Alguna vez has pensado en dominar el mundo?
—¿A dominarlo en qué sentido?
—En su plenitud, en dominar todas y cada una de las voluntades de las personas, de los animales y las plantas, dominar la voluntad del Universo. Controlar la meteorología, el tiempo… todo.
—No hay que ser un lince para deducir que tú sí.
—Sí. Me imaginé bueno y piadoso. Apadrinando un mundo feliz donde no existía dolor, donde no existía ni el bien ni el mal, sólo realidad. Todo funcionaba, todos sonreían. Sentí verdadero miedo.
—Es normal, es humano. Somos egoístas. Te da miedo cargar con toda la verdad sobre tus espaldas, con la responsabilidad del planeta. Es más cómodo levantarse cada día esperando que te depararan las horas.
—No exactamente eso, también podía dominarme a mí mismo, mis emociones, mis actos, todo era cordura, no fallaba ninguna pieza del engranaje.
—¿Entonces cuál era el problema?
—Existir era aburrido. Podía controlar todo, ¿entiendes lo que significa? Todo está a tu merced, tú decides que ocurrirá hoy.
—¿Qué diferencia hay con lo que yo he dicho?
—En que lo que me da miedo no es la responsabilidad, sino la monotonía. Pero no sólo eso, sino que sentía que el Universo no tenía sentido, no tenía ser, yo podía hacer con el lo que quisiera, ¿qué sentido tiene la existencia de algo que se puede manipular por completo? No es como una cama. Una cama tiene su función concreta. ¿Qué función tiene el Universo? ¿Qué función tiene la humanidad?
—¿Todo eso lo pensaste o lo soñaste?
—Bueno, es verdad que era como un sueño, como una película, sin embargo yo estaba completamente consciente, estoy seguro.
—Es un sueño demasiado profundo. Deberías ver más la tele.
—Si, y también debería alistarme al ejército.
—¿Por qué no? Lo mismo todos los militares están allí porque tienes sueños en los que dominan el mundo.
—Pero a ellos no les da miedo.
—Serán unos irresponsables.
—O unos héroes.
—La dominación del mundo no tiene porqué ser tan trágica como tú la pintas. También puedes permitir que se dé rienda suelta al dolor, al bien y a mal, permitir la destrucción.
—Como ocurre ahora.
—Más o menos.
—Eso significa que ahora mismo podría existir alguien así que no controlase a todos?
—¿Dios?
—Tal vez, aunque no sé si tanto poder corresponde a Dios. Tal vez sea más poderoso que Dios.
—Supuestamente, Dios es todopoderoso.
—Sí, pero, ¿puede dominarse a si mismo?
—A lo mejor no, pero sencillamente sus emociones le llevan a crear ese mundo.
—Somos entonces las marionetas de un masoquista neurótico, ¿ésta es la verdadera naturaleza humana?

27 mayo 2006

Bébeme

—Bébeme, quiero ser alcohol en tus venas.
—No lo necesito. Ya me marean tus ojos y me queman tus labios.
—Y me levanto junto a ti cada mañana.
—Sí, mi dulce resaca… eres la más bella de las drogas.
—Y la más barata.
—Pero la más difícil de conseguir.

18 abril 2006

Adioses

-¿Sabes? Me da rabia de que el silencio se apodere de nosotros en momentos asi.
-Tal vez tenemos miedo a decir algo que pueda estropear los últimos minutos.
-Tal vez es que no puedo hablarte a los ojos pensando que dejaran de deslumbrarme.
-Debería de estar llorando a lágrima tendida, y sin embargo, tengo los ojos secos.
-Yo debería de haberte traido la luna y sin embargo sólo te traje un petalo de amapola.
-Me trajiste tu corazón, ¿qué más puedo pedir?
-Que estos sean los cinco minutos más largos de nuestra vida.
-Lo estan siendo. Y tambíén son los más maravillosos... y los más tristes.
-Es horrible hacerse en cinco minutos a la idea de que todo lo que ha sido tu vida se esfuma.
-Desgraciadamente, la vida es asi.
-Por desgracia estamos vivos.
-Vivos y juntos, durante cinco minutos más.
-Afortunadamente, estamos vivos.