29 junio 2007

Las barreras de la racionalidad

- Oye, ¿alguna vez has compuesto una canción en sueños?
- ¿Cómo?
- Que si alguna vez has escuchado en tus sueños una canción que no existe, que nunca habías oído antes.
- ¿Tú sí?
- Sí, esta noche he soñado una canción increíble. Empezaba con una intensa melodía con guitarras bastante rápida y evocadora, y la cadencia poco a poco se iba calmando, amansando, hasta que entraba en un bucle, hipnotizante, al cual se le iban añadiendo pequeños elementos, instrumentos, sensaciones, y comenzaba a crecer y a crecer, a llenarte el estómago de cómoda impaciencia, como si estuviese subiendo en un montaña rusa esas cuestas que preceden a la caída en picado, y cuando llegaba el momento del apoteosis, todo se precipitaba, como si hubiese llegado a la cima y comenzara la caída libre. Todo era muy rápido. Cuando acaba, me sentía lleno de adrenalina.
- Tranquilízate, no era más que un sueño.
- ¡Qué no era más que un sueño! ¡Era muchísimo más! ¿Es que no lo entiendes? En mi sueño ha sonado una música increíble que no había escuchado nunca, mi mente, mi subconsciente, yo, en definitiva, he creado esa canción.
- ¿Y cómo sabes que no existe?
- Porque no era una canción convencional, no era una canción que haya podido oír en una radio o en un bar y olvidarla. Era una canción que tienes que buscar, ella no te encuentra a ti. Y te aseguro que recuerdo muy bien la música que busco.
- ¿Entonces por qué no la grabas y te haces famoso?
- Porque no la recuerdo, sólo recuerdo las sensaciones, la cadencia, no recuerdo las notas. Sólo recuerdo la forma, el contorno, las texturas, no de qué átomos estaba formada.
- Pues vaya.
- Lo que me intriga de esto es que si yo no conocía esa canción, mi subconsciente la ha concebido entera, para mi sueño, con toda su armonía, con todos sus instrumentos. Es decir, dentro de mí tengo la capacidad para crear algo de esa magnitud, para darle forma, y además lo hago en un momento, sin composición previa, sin probar notas aquí y allá. Toda esa creatividad está dentro de mí y sin embargo ahora mismo soy incapaz de concebirla, ni siquiera de recordarla. ¡Si hasta tenía un videoclip! que era acorde con la música, lleno de formas, definidas al principio y más hipnóticas al final.
- ¿Tu sueño era un videoclip?
- No, no. En mi sueño, yo me ponía a ver el videoclip, con la música. Pero eso no importa, lo que me importa es ¿es el mundo de los sueños un paraíso creativo?, o lo que es lo mismo, ¿el estado de consciencia limita nuestra creatividad?
- Tal vez sólo la tuya.
- Tal vez. La cuestión es que si estoy consciente, usando mi racionalidad, no tengo la misma creatividad que en mis sueños. Tal vez la inteligencia y la racionalidad limitan la creatividad y la imaginación.
- Por supuesto, la inteligencia limita tus concepciones a cosas conocidas y cercanas, mientras que sin ella nuestra mente puede perfectamente navegar en mundos abstractos.
- Exactamente es eso lo que quería decir. Me alegra que me entiendas.

6 comentarios:

Casshern25 dijo...

Todo lo creado parte de algo conocido, del conocimiento y la inteligencia. Tanto en sueños como en la vida real. Además en los sueños nos solemos poner como los más mejores.... podemos volar, matar a todo un ejercicito, cepillarnos a la o al guapo de turno, o crear la canción más hermosa jamás creada.

Löla dijo...

El mundo de lo inconsciente es alucinante, no se ata a leyes, normas o valores; nos enriquece de tal manera que si no soñasemos moriríamos.
No intentes escribir esa canción Tai, jamás será tan perfecta como en tu sueño.

Iréz dijo...

Como ya te he dicho,me encanta que sueñes cosas tan perfectas. Las sensaciones y los sueños son los que hacen caminar, y por ello, el insconsciente no lo conocemos...para no robar misterios a la vida.

SiL dijo...

He vuelto :).
Una de las características imprescindibles de un sueño es el hecho de ser irreal. En la realidad palpable esa canción no existe, pero eso no quiere decir que no sea una maravilla poder soñar con ella.

-Festival de obviedades-

Muaaa :*

Frozen dijo...

- Jamás intentaré escribirla, ya lo sé, sé que jamás podré hacer algo tan perfecto como lo era en mi sueño.
- Pero tú dices que en el sueño sí eras capaz.
- No. Racionalmente, al despertar yo supe que esa canción había sonado en mi sueño, y que era una canción nueva. Pero mi representación en el sueño sólo escuchaba la canción, no la creaba.
- Es decir, tú no compones la canción en tu sueño.
- No, sólo la disfruto. Si digo que he compuesto una canción en sueños es porque sé que mi subconsciente creó esa canción para el sueño, no porque la representación de mí en el sueño la compusiera.
- Vamos, que en el sueño tú eras sólo un simple oyente, alguien que disfruta de la música.
- Lo mismo que en la realidad.
- No seas tan duro contigo.
- De todas maneras, esa canción pertenece al mundo de mis sueños, donde es perfecta, no creo que si la volviese a escuchar fuera de mis sueños me causase el mismo impacto. Tan sólo sería una copia barata.
- Como el mundo de las ideas de Platón.
- Exactamente. La canción es perfecta en el mundo de las Ideas, el mundo de los Sueños, en el mundo consciente no sería más que una sombra, una silueta, carecería de las texturas y los colores que tenía en el sueño. No obstante, es impagable palpar la perfección, aunque sea inconscientemente.

Anónimo dijo...

Hoy me he levantado con estrés, me fui a la cama sabiendo que la mañana iba a ser ajetreada, puse el despertador relativamente temprano, pero el gallo que habita en mi casa ha querido que abriese los ojos una hora y media antes. Aún así me ha ocurrido lo de siempre, no he conseguido salir de la cama hasta tres cuartos de hora más tarde de lo previsto, y me ha dado absolutamente igual, no quiero estrés, no por lo menos hasta las dos de la tarde. Así que entré en mi correo y me puse a mirar antiguos mensajes, en uno de ellos encontré una página de la cual en su día no pude disfrutar, hoy era el momento. He entrado allí y me han venido a la mente mil momentos, mil conversaciones mantenidas con esa personilla, y de ahí he saltado a uno de sus enlaces y me he trasladado al mundo de otra maravillosa persona, que incluso me ha hecho llorar con uno de sus escritos, después he vuelto, y de otro salto entré en otra y de ahí he llegado hasta aquí, y paseando me he encontrado con este texto, y al leerlo me ha entrado un “nosequé” en el estómago, porque yo he vivido esa experiencia. Yo he tenido un sueño así, mi subconsciente un día me mostró algo que estoy prácticamente segura de que no existe, recuerdo perfectamente como me desperté ese día, como salí de la cama y me tuve que ir directa al sofá y sentarme durante un rato para conseguir digerir toda aquella información, todo el sueño, era capaz de recordarlo enteramente con los ojos abiertos como platos (aún hoy soy capaz de hacerlo). Y sí, yo también disfrutaba de ello como espectadora, era algo que en mi sueño no había hecho yo, aunque se que es algo que ha creado mi subconsciente. Y observándolo desde allí era impresionante, pero sé que si algún día intentase reproducirlo no sería más que lo que tú dices, una copia barata.
Recuerdo de aquel día, que en cuanto me encontraba con alguien lo primero que hacía era explicarle mi sueño, mi experiencia, y esa sensación extraña que me había provocado el despertarme y asimilar esa información. Siempre me reí, y aún lo hago cuando lo recuerdo, de “mi gran capacidad para crear obras de arte desde el subconsciente” XD, para mi es una anécdota divertida y no le doy más importancia a lo que allí ví porque se que todo su valor se ha quedado dentro del sueño, se que lo máximo que puedo sacar de esa “obra” es la extraña sensación que viví al despertar, lo que sentí con ese sueño es algo prácticamente inexplicable, pero no lo cambio por nada.
Desde ese día, decidí comprar un cuaderno y escribir todos esos sueños extraños que de vez en cuando permanecen en mi cabeza al abrir los ojos.
He de decir también, que después de leer tu historia creo que mi sueño se queda a las puertas del tuyo, aun entendiéndote por haber vivido algo parecido, te envidio, creo que tu “viajaste” mucho más que yo esa noche.


-laura-