07 agosto 2008

Frustracion (II)

Voy a intentar explicarme un poco mejor.

Considero que toda obra de arte consta de dos partes muy diferenciadas, estas son el mensaje impreso en la obra, la intención y la otra es la obra en sí.

Una obra de arte desnuda es eso, arte, sugerencia, belleza. Por su parte la otra parte de una obra tiene un concepto intelectual, implica racionalidad, va más allá de la sugestión, concreta de una manera racional lo que nuestros sentidos perciben. La parte intelectual de una obra trasciende la parte física, la complementa.

Estan las escasas obras que consiguen tapar por completo la parte intelectual, que se dedican únicamente a sugerir y dejan la parte racional e intelectual al receptor, Muchas obras así me gustan. Del resto, hay muchas obras que me gustan no sólo por la obra en sí, sino porque su significado, su parte intelectual, me llega, me toca, y existen las obras que desde mi ignorancia, no entiendo, y algunas de ellas me gustan por lo que me sugieren, aunque tal vez si conociese el mensaje no me gustarían tanto.

Ahí esta la belleza y a la vez el problema del arte, necesita conectar emocionalmente con el receptor, y hay dos modos de que una obra de arte conecte emocionalmente conmigo. La primera es que su mensaje complemente tan bien a la obra que de alguna manera me sobrecoja. La otra es que yo mismo pueda imprimir mi propio mensaje y mis propias emociones a la obra. Cuando algo tiene ya una clara impronta, y esa no me toca emocionalmente, es cuando una obra de arte se queda en eso, en belleza, pero sin conexión emocional.

Y eso me pasa con las catedrales.

5 comentarios:

Tanjita dijo...

se que mal de muchos consuelo de tontos pero a mi me pasa exactamente lo mismo con las catedrales, entro, las miro, doy una vuelta..pero soy incapaz de detectar esa belleza, ese arte, esa historia que transmiten las piedras en todos esos edificios y que tanta gente dice que tiene el placer de saber apreciar

Ad astra per aspera dijo...

entiendo tu razonamiento, pero, aún así, a mí me emociona la belleza de las catedrales, jejejeje. bicos, guapo!

Aprendiz dijo...

Hay catedrales sobrecogedoras. La sensación es de enormidad a tu alrededor. A mi me impresionan, y me hacen sentir que es posible si lo deseas hacer maravillas.

Margaridaa dijo...

Quanto às catedrais, só gostava de dizer que , para além da parte estética, elas eram construidas em sítios especias, energéticos. (Tenho alguma informação sobre isso, quando encontar mando-te, só para dares uma vista de olhos).

Quanto á Arte, isso do que falas, os vários aspectos de a sentir, é uma questão muito antiga.
É sempre tão bom quando quando as coisas(escultura, ou pintura , ou toda a forma de expressão) nos consegue fazer vibrar...
Procuramos sempre esse prazer, mas nem sempre acontece!

Robert dijo...

Yo soy de los que les impresionan las catedrales góticas, taaaaaaaaan grandes, con esos juegos de luces de colores, ya no tanto por su belleza, que también, si no por la capacidad del hombre de hacer algo así hace 500 años. Y de hacerlo porque realmente querían hacerlo, sentían esa necesidad...no sé, creo que me impresiona más la historia de la catedral que la catedral en sí.