02 enero 2007

Balance polinómico

Hace poquito hemos entrado en un año con terminación jamesbondiana y casi sin darnos cuenta hemos dejado al 2006. No es que yo sea muy de celebraciones y conmemoraciones, de hecho, desde el frio punto de vista de la objetividad calendaria, el 31 de diciembre y el 1 de enero sólo se distinguen de los demás días en que encabezan y cierran una larga lista de días, al igual que otros se caracterizan por ir en color rojo o por aparecer menos veces. Pero desde la racionalidad es indudable que no se trata de dos días cualesquiera. Por alguna razón se decidió que los años acabasen y empezasen en esas dos fechas, y eso ya les hace especiales, porque la psicología humana no tiene secretos. Cuando algo acaba, se tiende siempre a hacer balace, y cuando algo empieza, siempre se tiende a tener esperanzas, buenas intenciones y muchísimas pretensiones.

Así empezamos el año todos o casi todos, y aunque algunos tengan más ciclos, como un curso, todos tenemos en común el ciclo anual. Mi ciclo más vital e importante se corresponde con el curso universitario, y creo que mi año natural tiene bastante que ver con el de La buena vida. No obstante, soy humano (friki, pero humano) y también hago mis balances y tengo mis aspiraciones para este año, si bien procuro controlarlas.

¿El 2006? Pues ha sido un año que ha venido de menos a más, y todo matemático o estadístico o persona con dos dedos de frente sabe que una tendencia creciente siempre es positiva (especialmente si se mantiene y, por supuesto, siempre que esta tendencia sea de peor a mejor), por tanto, tengo buen pálpito para el año que entra. No obstante, todo el mundo sabe también que casi toda tendencia creciente lleva a un máximo (relativo o absoluto) al que le sigue una tendencia decreciente, a no ser que la tendencia vaya al infinito, si bien este caso es poco frecuente o inexistente en la naturaleza humana. A partir de aquí ya van los gustos de cada uno sobre la forma matemática de dichas tendencias, uno puede preferir una tendencia exponencial, que rápidamente te pone en máximos, pero esto implica que la tendencia decreciente comenzará antes. A mí personalmente me gustan las tendencias crecientes, me siento más cómodo, por tanto, me gustaría que este año siguiese una tendencia polinómica (con coeficiente menor que uno, a ser posible), que el máximo tarde años en llegar.

Esta es mi balance del año anterior y mi mayor aspiración para el año que entra, mantener la tendencia de años pasados, y es que a mi las matemáticas me estan afectando y me tomo mi vida como el balance económico de una empresa, pero es que soy feliz así.

A los reyes, les he pedido una ayudita para aprobar el 60% de los créditos que necesito, sólo una ayuda, que sé que lo demás tengo que hacerlo yo.

En cuanto a aspiraciones, proposiciones y motivaciones más tangibles, me he propuesto empezar por ordenar mi cuarto, luego ya vendrán propósitos más serios, si me veo con fuerzas. Veremos a ver si soy capaz.

6 comentarios:

Miguel dijo...

Amigo Taimar, tal y como sabes, una tendencia creciente no tiene que ser positiva!! Es evidente que si la variable es "número de veces que te ha pillado un coche" por ejemplo, cuanto más decreciente sea (dentro de los números naturales, si no ¿qué sentido tiene?) mejor!

Es por esto que EXIJO disculpas en nombre de todos tus lectores motrileños. Y una compensación económica.

En cualquier caso, espero que nos vaya bien a ambos este año, fuera de todo este absurdo argot matemático. Y que me enseñes discreta.

Un abrazo, Miguel.

Frozen dijo...

jajajajajajaja

Bueno, creo que queda debidamente corregido el error. Es evidente que lo que quería decir es que una tendencia creciente siempre es positiva tomando los valores negativos como algo negativo y los puntos positivos como algo más positivo.

Queden tambien formalizadas mis disculpas por los posibles traumas psicológicos y automutilaciones que haya podido provocar.

Sobre la compensación económica... veré a ver que dicen mis sponsors.

saludos.

Löla dijo...

Siento contradecirte, la psicología humana tiene aún mucho más secretos de lo que creemos, eso es lo que tiene de bonita, que no es una ciencia exacta como las matemáticas esas que tanto te gustan :p
Me alegro que tu año haya tenido balance positivo (el mío también) y estoy segura de que vas a aprobar el 60% de los créditos y más, que no me haces más que estudiar !

Casshern25 dijo...

que puñetera frikada has soltado cabrón, y bien agusto que te habrás quedado... por cierto, no es casual lo de los 365, no fue Alejandro Magno, Aristoteles o la indadiva de la esquina, no, resulta que son los dias que tarda la tierra en dar un voltio por el sol.

Saludos tronao.

Frozen dijo...

Coñe, cuando dije que me gustaba que me llevaseis la contraria tampoco era que me acribillaseis.

Bueeeno, se ve que sí tendré que hacer alguna corrección en el texto, que parece que no ha quedado muy bien, dadas las primeras valoraciones xD

Y bueno, de acuerdo que la tierra tarda 365 días en dar un voltio al sol, pero bueno, también se podría haber tomado como referencia otra cosa ¿no? Un año pasa entre una visita del cometa Halley y la siguiente xD (esto ya es por afan de discutir y tal)

SiL dijo...

Ya te lo he dicho por el messenjé, pero me ha encantao esta entrada. No es friki, es frikísima?, frikérrima?, bueno, muy friki. Me encanta :D.

Respecto a tu último comentario, sí, se podría haber tomado otra referencia. De hecho los chinos celebran el nuevo año en la segunda luna llena después del solsticio de invierno (21Dic), entre el 21Ene-21Feb del calendario gregoriano, que es el nuestro. El nuevo año tibetano, entre Enero y Marzo. El iraní en el equinoccio de primavera (21Mar), y bueno, así en unos cuantos lugares más.

Esto es solo por seguir con la dinámica de criticarte un poco, para que no te haga falta inventarte algo como lo del cometa Halley para apoyar tu opinión. (También es para que no se te suban a la cabeza los halagos anteriores..xD).

Por cierto, yo prefiero más que mi año siga la trayectoria de una función periódica, pongamos por el ejemplo, la función seno. Momentos buenos (máximos relativos) pero sin que duren demasiado para aprender a valorarlos, y momentos malos (mínimos relativos) para aprender de ellos, para crecer nuevamente.

Perdón por el tocho.
Atentamente,
La Friki II. (Aunque menos friki que tú :P)

P.D > Esta vez no diré que no me he explicado, porque estoy segura de que lo he hecho 8).