06 marzo 2007

Desigualdad

Hoy he pasado al lado de un grupo de mujeres que estaban cavando una zanja en un obra. Ante tal situación no he podido más que alzar la cabeza, sacar pecho y esperar ansioso a que escuchar "tio bueno, macizo, te pedía yo como regalo de cumpleaños" o cualquier cosa por el estilo y poder continuar mi paso ignorándolas altivamente.

Pero ninguna dijo nada.

Definitivamente, todavía hay mucho camino que hacer para lograr una igualdad social entre el hombre y la mujer.

5 comentarios:

Robert dijo...

Y que lo digas...qué injusto es el mundo!

Löla dijo...

Por dios tai!! los comentarios por delante de las obras son :s
De todas maneras seguro que el sueldo no era el mismo, a las mujeres no las pagarían por echar piropos..

SiL dijo...

Jjajajajajajaja...
Qué cosa más rara, yo pensé que lo de piropear era una cláusula en los contratos de los obreros, y por tanto también en los de las obreras...

Psé. Qué decepción.

Frozen dijo...

Está claro que aquí pasa algo raro. O a los hombres les pagan extra o tienen una función social que se ven obligados a cumplir aunque no quieran. Igualmente, puede ser que las mujeres sean las que no se atrevan a piropear porque es lo que se "supone" que deben hacer.

Es todo un misterio.

Iréz dijo...

¡ Que decepción ! Alomejor ellas eran algo tímidas...quien sabe !