03 julio 2006

Comodones

Hace muy poquito tuve que despedirme de la que había sido mi casa, mi hogar, durante un año, Granada. Y me costó tanto como me había costado 9 meses antes despegarme de mi casa en Siles, de mi pueblo, de mi gente. Igualmente en Granada me despedí de mis nuevos amigos, compañeros de piso y de facultad.

No es agradable cambiar tanto de vida.

Sin embargo, creo que ser humano es comodón por naturaleza y sobre todo tiene una gran capacidad de adaptación. Nos adaptamos a lo que nos toca, y cuando queremos darnos cuenta, hemos hecho de esa adaptación nuestra vida, nos hemos acomodado.

A seguir acomodándose se ha dicho.

Por cierto, hoy me he enterado que la cantante de Nena Daconte es Mai Meneses, una de las primeras expulsadas de la segunda edición de OT, enhorabuena por ella, es difícil sobrevivir a OT y sacar un buen disco.

5 comentarios:

Irez dijo...

La adaptación es básica en esta vida. Y en nuestras vidas. Nos adaptamos hasta en las mas minimas condiciones, y situaciones.

Y lo de Nena Daconte,yo tambien lo supe hace poco...la voz me sonaba un puñao, hasta que lei algo de ellos...pero de igual modo, me gustan^^

Casshern25 dijo...

Te va mucho el royito OT, mejor dicho las chicas OT... ay ay ay... jajajajaja

Frozen dijo...

Es verdad :$

Pero esta vez ha sido sin querer, yo no sabía... y me engañaron. ¡Se aprovecharon de mí! :P

Sea como sea, de los que han conseguido desvincularse de su pasado OT hay cosas que se salvan. Con esas me quedo yo, (que sean dos chicas es casualidad... o no... 8-))

pcbcarp dijo...

Hola frozen: creo que nunca he dejado comentarios, pero hoy no hay más remedio visto el lío en que nos ha metido Casshern. A ver qué sale.

Fausto dijo...

Es muy duro esto de cambiar de ciudad. Comienzas una nueva etapa en un lugar que no conoces, donde tienes que empezar desde cero en lo que se refiere a amistades.

Al final del año cuando crees que mejor conoces a tus nuevos amigos y que piensas que es el momento en el que mejor estas, llega la hora de despedirse de ellos. Unas despedidas que en el mejor de los casos son un hasta luego, como es tu caso frozen, pero que por ejemplo en mi situacion es más duro aún si cabe, ya que me vuelvo a cambiar de ciudad casi con un 99% de probabilidad.

Pensar que todos los amigos que he hecho en Granada, quiza no vuelva a verlos más, o realmente muy contadas veces, hace que se me empañen los ojos con lágrimas...

Pero bueno que se le va a hacer, asi es la vida y hay que acostumbrarse a esto, nos adaptamos rápidamente a nuevas situaciones pero nos cuesta mucho dejar atrás todo lo demás.
Los verdaderos amigos no se olvidan...